Fátima es parte de mí, quien la moleste me ha molestado a mí
Casi todas las virtudes mencionadas en los libros shiítas sobre la señora Fátima al-Zahra (P), ta mbién se encuentran en los famosos libros sunitas.
Como ejemplo, los hadices relacionados con la santidad de la familia del Profeta, especialmente su hija la señora Fátima al-Zahra (P), se han mencionado con frecuencia en las fuentes sunitas; Todo esto indica el alto estatus de la señora Fátima al-Zahra (P) ante Dios, y el alto nivel de su infalibilidad, sinceridad y fe que no es comparable con nadie.
En Sahih al-Bujari, que es la fuente de hadices más aceptada entre los sunitas, leemos lo siguiente: El Santo Profeta (PBD) dijo:
“Fátima es parte de mí, quien la moleste me ha molestado a mí”.
Y ta mbién leemos en el mismo libro: El Profeta Muhammad (PBD) dijo: “Fátima es parte de mi cuerpo, quien la moleste me ha molestado a mí, y quien le hace daño me ha hecho daño a mí”.
Este hadiz es mencionado ta mbién en Sahih Muslim, uno de los más auténticos libros de hadices para los sunitas.
El significado del hadiz es que Fátima (P) es parte de la existencia del Profeta (PBD) tanto física como espiritualmente. Es obvio que esta expresión no es solamente para expresar el amor de un padre por su hija, porque el Profeta como el “Mensajero de Dios” no dice nada sino lo que Dios quiere, y la relación entre el complacencia de Fátima (P) con la complacencia de Dios y del Profeta (PBD) es que ella fue completamente sometida ante la voluntad de Dios. Por lo tanto, en otra narración, el Profeta (PBD) dice: “Oh Fátima, Ciertamente, Dios se enoja con tu enojo y se complace con tu complacencia.”
Según esta narración, quien molesta a Fátima (P) ya ha molestado al Profeta Muhammad (PBD), y las aleyas del Corán han explicado el castigo de aquellos que molestan al Profeta (PBD). En una aleya coránica se dice:"En verdad, a quienes molesten a Dios y a Su Mensajero, Dios les maldecirá en esta vida y en la otra, y les tendrá preparado un castigo humillante.”
Y en otra aleya se declara:
“Y para quienes molestan al Profeta (PBD) hay un castigo doloroso.”
El status de la señora Fátima (P) en la Resurrección
En otro relato de la tradición profética, se menciona que: “Yo (el narrador) escuché que el líder de los creyentes, Alí ibn Abi Talib (P), decir que un día el mensajero de Dios, visitó a Fátima (P) cuando ella estaba triste. Él le dijo: ¿Por qué estas triste, oh hija mía? Ella contestó: ¡Oh padre! He pensado en la expulsión desde las tumbas, cuando todas las personas estarán desnudas en la resurrección, él dijo: ¡Oh hija mía! Es en verdad un día importante, pero Gabriel (P) me comunicó de parte de Dios, la Dignificada Majestad, que Él dijo:
El primero por el cual la tierra explotará en dos partes en la resurrección seré yo, luego mi padre Abraham (P), luego tu esposo Alí ibn Abi Talib (P), luego Dios enviará a Gabriel (ángel) con setenta mil ángeles quienes harán cúpulas de luz sobre tu tumba, luego Israfil (ángel) te traerá tres vestidos de luz y permanecerá cerca de tu cabeza y te llamará: ¡Oh Fátima, hija de Muhammad! Levántate por tu expulsión. Luego te levantarás a salvo de cualquier temor y tu privacidad será cubierta. Israfil te dará los vestidos, los cuales tú usarás. Luego Rafael (ángel) te traerá una montura de luz cuya brida está hecha de perlas húmedas y que tiene un abanico dorado. Tú lo montarás y Rafael sostendrá las riendas. Enfrente de ti estarán setenta mil ángeles sosteniendo las banderas que glorifican a Dios Exaltado sea.
Cuando te canses, setenta mil Uríes (hermosas mujeres del paraíso) te recibirán. Feliz de mirarte cada una estará sosteniendo un incensario de luz, emitiendo, sin fuego, el dulce aroma de incienso de aloe, y usando una corona de joyas adornado con perlas. Ellas te escoltarán a tu derecha.
Cuando tú avances una distancia hasta el lugar donde se encuentran las Huríes, María la hija de Imrán, te recibirá con su comitiva, un número de Huríes similar al tuyo. Ella te saludará y luego te escoltará con su comitiva a tu izquierda.
Luego tu madre Jadiya (P), la hija de Juwailed, y la primera mujer creyente en Dios y su mensajero, te recibirá con una comitiva de setenta mil ángeles que sostienen banderas que exaltan a Dios Altísimo. Cuando tú te acerques a esa congregación Eva te recibirá con setenta mil Huríes y Asiya (P) la hija de Muzahim. Ellas juntas te escoltarán hasta que estés en medio de la congregación.
Dios Todopoderoso reunirá todas las criaturas de pie en una hilera. Luego un anunciador desde abajo de su trono llamará, para que cada criatura escuche, que: bajen su mirada hasta que Fátima la hija de Muhammad y quien quiera que con ella este pase. Nadie te mirará excepto Abraham (P) el amigo de Dios, y Alí ibn Abi Talib (P). Adam (P) pedirá ver a Eva (P), y él verá junto a ella, a tu madre Jadiya (P) frente a ti.
Un púlpito de luz con siete escalones será ubicado para ti. Habrá filas de ángeles de un escalón a otro sosteniendo banderas de luz. Las Huríes se harán en fila a lado y lado del púlpito. Las más cercanas (a ti) de las mujeres a tu izquierda serán Eva y Asia (P). Cuando llegues a la cima del púlpito, Gabriel (ángel) vendrá y dirá: ¡Oh Fátima! Pide lo que quieras.
Tu dirás: ¡Oh Señor! Muéstrame a Hasan y a Hussein (P) entonces ellos vendrán. Tu hijo Hussein (P) estará sangrando. Él dirá: ¡Oh Señor! Toma hoy mi derecho de aquellos que fueron injustos conmigo. El Exaltado se enojará y por Su ira, el infierno y los ángeles ta mbién se enojarán. El infierno exhalará. Un regimiento saldrá del fuego y recogerá a los asesinos de Hussein (P), sus hijos y nietos. Ellos dirán: ¡Oh Señor! Nosotros no estábamos presentes en el asesinato de Hussein (P). Dios ordenará a los ángeles del castigo que los reconozcan por sus marcas, miradas tristes (de temor) y rostros oscuros (empañados) para que los agarren por sus copetes y los arrojen al nivel más bajo del fuego. Ellos fueron más duros con los seguidores de Hussein (P) que sus padres, quienes lucharon y asesinaron a Hussein (P). La inhalación en el infierno será escuchada.
Luego Gabriel dirá: ¡Oh Fátima! Pide lo que quieras. Tu dirás: !Oh Señor! Mis seguidores (shiitas). Dios dirá: los he perdonado. Tú dirás: ¡Oh Señor! Los seguidores de mis hijos. Dios dirá: los he perdonado. Tú dirás: ¡Oh Señor! Los seguidores de mis seguidores. Dios Exaltado sea, dirá: ¡Anda! Quienquiera que se refugie contigo estará contigo en el paraíso. Entonces todas las criaturas desearan haber sido Fatimíes. Tú avanzarás con tus seguidores, los seguidores de tus hijos y los seguidores del líder de los creyentes. A salvo y sin temor, con sus partes privadas cubiertas, concluidas sus dificultades, facilitado su destino.
Cuando tu llegues a la puerta del paraíso, doce mil Huríes, quienes nunca antes recibieron a nadie ni recibirán a nadie después de ti, te recibirán, sosteniendo lanzas de luz, cabalgando en carruajes de luz con sillas de oro amarillo y rubí, y riendas de perlas húmedas, en cada carruaje hay un almohadón hecho de seda bordada embellecida.
Cuando tú entres al paraíso, sus personas vendrán a ti, comedores hechos de joyas serán puestos en astas de luz para tus seguidores. Tus seguidores comerán de estas mesas mientras las personas están en el recuento. “… y permanecerán en aquello que sus almas deseaban” (21:102)
Una vez que los santos de Dios estén acomodados en el paraíso, Adán (P) y el resto de los profetas te visitarán.
En la parte oculta del estrecho del paraíso, hay dos perlas del mismo nácar (madre de las perlas), una perla blanca y una perla amarilla. Ellas contienen palacios y casas. Las casas blancas son para nosotros y nuestros seguidores y las casas amarillas son para Abraham (P) y su progenie.
Ella dijo: Entonces, no me gustaría ver tu día (de tu muerte) ni permanecer después de ti. Él dijo: ¡Oh hija! Gabriel me comunicó de Dios Todopoderoso que tu serás la primera de mi progenie en seguirme. ¡Ay de todos aquellos que cometan injusticias en contra tuya, y gran recompensa es para aquellos que te apoyen.
(El narrador) dijo: siempre que Ibn Abbas relataba esto, él recitaba el siguiente verso:
“Y aquellos que creen y cuya prole los sigue en la fe… Nosotros los unimos con su prole y no los privaremos de nada de su obra. Cada hombre es responsable por lo que hace .” (52:21)
El status de la señora Fátima (P)
En uno de los relatos de la sagrada tradición, Yabir (un compañero del Profeta y un número de Imames) le preguntó a Abu Yafar (el Imam Baqir): ¡Sea yo sacrificado por ti! Oh hijo del mensajero de Dios, háblame acerca de las virtudes de tu abuela Fátima (P) que si lo cuento a los shiitas (partidarios de Ali y su Descendencia), ellos estarían felices.
Abu Yafar (P) dijo: Mi padre (el Imam Sayyad) dijo que mi abuelo (el Imam Hussein) dijo que el mensajero de Dios Exaltado sea, dijo: ¡Oh gente reunida! Hago honor a Muhammad, Alí, Hasan, Hussein y Fátima. ¡Oh gente reunida! Inclinen su cabeza y bajen sus miradas. Esta es Fátima yendo al cielo… cuando ella alcance la puerta del cielo, ella mirará alrededor. Dios dirá: ¡Oh hija de Mi querido! ¿Por qué miras alrededor cuando yo ordené que tú fueses llevada a mi cielo? Ella dirá: ¡Oh Señor! En un día así, me gustaría que mi status fuese conocido. Dios dirá: ¡Oh hija de mi querido! Regresa y mira a cualquiera que tenga amor en su corazón por ti y por cualquiera de tu progenie, toma su mano y éntralo al paraíso.
Abu Yafar (as) dijo: ¡Por Dios, Oh Yabir! En ese día, ella tomará a sus seguidores (shiitas) y a quienes la amaban, como un pájaro toma el buen grano de entre los malos granos. Cuando todos sus seguidores (shiitas) estén con ella en la puerta del cielo, Dios les inspirará para que miren alrededor y cuando ellos lo hagan, Él dirá: ¡Oh mis queridos! ¿Por qué miran alrededor cuando Fátima (as), la hija de Mí querido, ha intercedido por ustedes?
Ellos dirán: ¡Oh Señor! En un día así, nos gustaría que nuestro estatus fuese conocido. Dios dirá: ¡Oh mis queridos! Regresen y miren quién los amó por el amor de Fátima (P), quién los alimento por el amor de Fátima (P), quién los vistió por el amor de Fátima (P) y quién los defendió contra una calumnia por el amor de Fátima (P), luego tomen sus manos y éntrenlos en el paraíso.
Abu Yafar (P) dijo: Por Dios, nadie quedará que acepte al que duda, al incrédulo, y al hipócrita. Cuando ellos sean llevados a la superficie (del infierno), ellos gritarán como Dios dice: “Así carecemos de intercesores. Y de un amigo fiel”. (26: 100- 101).
Además ellos dirán: “Ahora, si fuera posible regresar una sola vez, seríamos creyentes.” (26:102)
Abu Yafar (P) dijo: “¡Hasta donde! ¡Cómo es posible su argumento será rechazado.”
… y si los regresaren, sin duda volverían a aquello que les es prohibido, y ciertamente son mentirosos.” (6:28)
LA HISTORIA DE FADAK
Fadak era una tierra fértil cercana a Jaibar, que distaba de Medina aproximadamente unos ciento cuarenta kilómetros. Luego de la victoria de los musulmanes en Jaibar el lugar fue considerado como un lugar de apoyo estratégico para los judíos residentes en el Hiyaz. Tras la derrota de los judíos de Jaibar, Uadiu-I-Qura y Timá, y al alcanzar el norte de Medina, el Profeta envió un mensajero de nombre Muhit a los jefes de Fadak a fin de terminar con las fuerzas judías de aquel territorio, que significaban para el Islam y los musulmanes un peligro latente y un punto desde donde se estimulaba a los enemigos de la verdad. Iusha Ibn Nun, jefe del lugar, prefirió la paz y la rendición a entablar la guerra, y se comprometió a poner a disposición del Profeta (B.P.) la mitad de la cosecha anual de la zona, a vivir bajo la bandera del Islam y a no instigar ni urdir maquinaciones contra los musulmanes. En retribución a la cosecha que ellos entregarían el gobierno islámico debía garantizar la seguridad de sus tierras. Las tierras que se obtienen a través de la lucha pertenecen a todos los musulmanes, y la administración la asume su líder, pero las que se obtienen sin luchar pertenecen a la persona del Profeta y a los Imames que le sucedieran. Ellos podían hacer con ellas lo que desearan: venderlas, alquilarlas, regalarlas, etc. Ta mbién podían solventar las necesidades de sus parientes. Por lo tanto el Profeta obsequió Fadak a su amada hija Fátima.
devoción y sumisión ante Dios
Qutaibah uno de los compañeros del Imam Ya’far Ibn Muhammad Al-Sadiq (P) narra:
Un día fui a casa del Imam para visitar a su hijo que estaba enfermo. Encontré al Imam en la calle preocupado y pensativo. Le pregunté acerca de la salud de su hijo y me contestó: “¡Juro por Dios que se nos va!” El Imam (P) entró a su casa y después de unos minutos salió de nuevo. Su aflicción se había calmado. En ese momento sentí alegría y esperanza; pensé que había pasado el peligro de la enfermedad. Nuevamente pregunté por el estado de salud del niño. Me respondió: “Ha dejado este mundo”. Con admiración exclamé: “¡Ofrezco mi vida por ti! Mientras él estaba con vida estabas triste y afligido, y ahora que ha muerto ¿no estás triste?” Contestó: “Nosotros somos de una familia que mostramos nuestra aflicción antes de la tragedia, pero cuando acontece lo dispuesto por Dios nos resignamos y aceptamos la decisión del Creador”