La lucha del Imam Hadi (P) contra las sectas desviadas
En la época del Imamato del Imam Hadi (P) habían surgido varias sectas y divisiones en la comunidad islámica; y por lo tanto, el Imam (P) dedicaba una parte de sus actividades a la lucha contra tales grupos extraviados. Al respecto, el Sheij Kulaini escribe en el libro al-Kafi:
Uno de los compañeros del Imam Hadi llamado Ya’fari visitó a Abdurrahman Ibn Ya’qub, quien seguía una secta desviada. Cuando el Imam (P) se encontró con él, le dijo: “¿Por qué visitaste a Abdurrahman Ibn Ya’qub?”
El hombre le respondió: “Abdurrahman es mi tío”.
El Imam (P) le dijo: “¿No sabes que él dice cosas falsas acerca de Dios y Le atribuye las características de las criaturas mortales? Si sigues acompañándolo, debes abandonarnos. Y si quieres acompañarnos debes dejarlo”.
Ya’fari respondió: “A mí no me importan sus creencias. ¿Acaso he cometido pecados si lo acompaño sin seguir sus creencias?
El Imam Hadi (P) le dijo: “¿No tienes miedo de que le caiga a él algún castigo y los aflija a todos ustedes”?
Según este hadiz cuando el extravío y la corrupción moral se expanden en una comunidad islámica, los creyentes deben tratar de eliminarlos. Pero, si no son capaces de luchar contra la corrupción y el extravío, y hay la posibilidad de que ellos mismos se contaminen y caigan en pecados, tendrán que emigrar a un a mbiente mejor y esta era la filosofía de la emigración de los musulmanes durante los primeros años de la aparición del Islam.
En las fuentes islámicas hay narraciones donde los Imames Infalibles (P) han condenado a algunos de sus compañeros por haber seguido a las sectas desviadas. Por ejemplo, se ha narrado que una vez el Imam Hadi (P) dio un discurso para rechazar las creencias del Sufismo. Entonces, uno de los compañeros del Imam (P) le dijo: “¿Acaso debemos rechazar a los sufistas aunque ellos aprueben los derechos de los Imames Infalibles (P)?”
El Imam (P) le dijo en respuesta a ello: “Aquellos que aprueban nuestros derechos no siguen un camino que nos molesta. Todos los sufistas son nuestros oponentes y su camino es distinto que nuestro camino”.
Importancia del conocimiento en la Escuela del Imam Hadi (P)
Con respecto a la importancia de buscar el conocimiento, hay muchos hadices y narraciones que se han relatado por el Imam Hadi (P). Al respecto, Muhammad Taqi Maylisi escribe en el libro Bihar al-Anwar:
Una de las personalidades shiítas tuvo varios debates con los enemigos de Ahlul-Bait (P) y los había convencido y condenado con argumentos razonables. Es por ello; que este hombre vino a visitar al Imam Hadi (P). El Imam (P) estaba en una reunión con un grupo de shiítas y cuando llegó esta persona, él (P) le ofreció sentarse en un lugar dedicado a los invitados especiales.
Al ver este comportamiento del Imam (P), algunos de los shiítas que estaban presentes en aquella reunión le preguntaron al Imam Hadi (P): “Oh hijo del Mensajero de Dios, ¿por qué prefirió a un hombre común a los descendientes de Abu Talib y Abbas, tíos del Profeta (PBD)”?
El Imam (P) les respondió: Les advierto que no sean como aquellos sobre los cuales Dios dijo: “Has visto a aquellos a quienes les fue entregada una parte de la Escritura [Sagrada]? Se les invita a la Escritura de Dios para que juzgue entre ellos, pero parte de ellos dan la espalda y se niegan ”.
Luego, el Imam (P) añadió: “¿Aceptan ustedes los argumentos del Sagrado Corán?” Ellos contestaron que sí.
Entonces, el Imam (P) mencionó la aleya coránica que declara: “¡Oh, creyentes! Cuando se os diga: «¡Haced sitio en las asambleas!» vosotros haced sitio, que Dios os hará sitio . Y cuando se os diga: «¡Levantaos!» Vosotros levantaos y Dios elevará el grado a quienes de vosotros tengan fe y a quienes les ha sido dado conocimiento. Dios está bien informado de lo que hacéis”.
A continuación, el Imam Hadi (P) trajo varios argumentos coránicos para probar la virtud y la superioridad de los creyentes sabios.
Esta historia demuestra que los creyentes más sabios son más virtuosos que los creyentes sin conocimiento, así es como Dios prefiere a los creyentes que a los no-creyentes.
La maledicencia
La justificación que a veces damos para esto es quizás la falta de información de su prohibición a pesar de todas las enseñanzas acerca de los versículos y hadices que nos advierten acerca de este tema. Esta es la mínima excusa que dan aquellos que habitualmente se imbuyen en este pecado. Quizás les parece que este tipo de pecados no afecta su nivel espiritual, puesto que no es muy visible. Si Satanás les insinúa que consuman licor o cometan adulterio con una mujer incasta no le obedecerían porque es un pecado que aparentemente es visto por la sociedad como algo muy bajo. Para ellos este es uno de los pecados más evidentes.
Acerca de su definición y un grupo de prohibiciones que llevan consigo amonestaciones, aquí mostramos algunas de ellas:
Decimos que la ghaybah es una expresión que tiene dos definiciones:
Una de ellas es muy conocida: Ghaybah es mencionar el estado o condición de alguien cuando esta persona de la cual se habla no está presente, es decir en su ausencia, sabiendo que a ella le disgustaría saber que se dice esto de ella, atribuyéndole algún defecto para subestimarlo y hablar mal de él.
El otro significado es atraer la atención de alguien comentando algo de alguien, cosa que con la cual esta persona detesta ser identificado o que se le atribuya. Esta es mas general que la primera debido a que la ghayba no se refiere únicamente a hacer pronunciamientos verbales (es decir puede ser en forma de gesticulaciones).
El Término Wahî en el Corán
El término wahî en el Generoso Corán ha sido utilizado con relación a los ángeles, demonios, el ser humano, los animales y la tierra:
La inspiración espiritual a los ángeles:
﴿ إِذْ يُوحِي رَبُّكَ إِلَى الْمَلآئِكَةِ اَنِّي مَعَكُمْ ﴾
Idh iûhî rabbuka ilal malâikati annî ma‘akum…
«Y de cuando tu Señor reveló (iûhî) a los ángeles: “¡Estoy con vosotros…!”».
La inspiración espiritual a los seres humanos:
﴿ وَأَوْحَيْنَآ إِلَى اُمِّ مُوسَى أَنْ أَرْضِعِيهِ ﴾
Wa awhaînâ ilâ ummi Mûsâ an ardi‘îh
«E inspiramos (awhaînâ) a la madre de Moisés: “Amamántale”».
La inspiración espiritual a los cuerpos inorgánicos:
﴿ يَوْمَئِذٍ تُحَدِّثُ أَخْبَارَهَا * بِاَنَّ رَبَّكَ أَوْحَى لَهَا ﴾
Îaûma’idhin tuhaddizu ajbârahâ, bi anna rabbaka awhâ lahâ
«En ese día (la tierra) contará sus noticias según lo que tu Señor le inspire (awhâ)».
Los susurros satánicos:
﴿ وَكَذَلِكَ جَعَلْنَا لِكُلِّ نَبِيٍّ عَدُوّاً شَيَاطِينَ الإِنْسِ وَالْجِنِّ يُوحِي بَعْضُهُمْ إِلَى بَعْضٍ ﴾
Wa kadhâlika ÿa‘alnâ li kul·li nabiîn ‘adûwan shaîatînal insi wal ÿinni îûhî ba‘duhum ilâ ba‘d
«Por la misma razón, hemos dispuesto para cada profeta adversarios demonios, tanto de entre los humanos como de los genios, que se susurran (îûhî) recíprocamente…».
﴿ وَإِنَّ الشَّيَاطِينَ لَيُوحُونَ إِلَى أَوْلِيَآئِهِمْ لِيُجَادِلُوكُمْ ﴾
Wa inna-sh shaîâtîna laîûhûna ilâ awlîâ’ihim liîuÿâdilûkum
«Y ciertamente que los demonios inspiran (laîûhûna) a sus fautores para contradeciros…».
La indicación:
﴿ فَخَرَجَ عَلَى قَوْمِهِ مِنَ الْمِـحْرَابِ فَاَوْحَى إِلَيْهِمْ أَن سَبِّحُوا بُكْرَةً وَعَشِيّاً ﴾
Fajaraÿa ‘alâ qaûmihî minal mihrâbi fa awhâ ilaîhim an sabbihû bukratan wa ‘ashîîan
«Salió, pues, del santuario y dirigiéndose a su pueblo les indicó (awhâ), (por señas), que glorificasen a Dios, mañana y tarde».
El instinto:
﴿ وَأَوْحَى رَبُّكَ إِلَى النَّحْلِ ﴾
Wa awhâ rabbuka ila-n nahl
«Y tu Señor inspiró (awhâ) a las abejas…».
En una narración interesante, transmitida del Imâm ‘Alî (P), se han dividido los usos del wahî en el Corán en los siguientes: wahî con el sentido de revelación de la Profecía, wahî con el sentido de inspiración, wahî con el sentido de indicación, con el sentido de disposición, con el sentido de orden o mandato, wahî con el sentido de mentir (con relación a los demonios) y wahî con el sentido de anoticiar, y para cada caso se ha respaldado en aleyas coránicas.
Imam Baqir (P) argumenta con los opositores
Abdullah Ibn Nafi que fue uno de los enemigos del Emir de los Creyentes Hazrat Ali (P), dijo: “Si alguien me puede convencer que Ali tenía razón al matar a los Jawaray Nahawan lo consideraré mi guía, se encuentre donde se encuentre". Entonces alguien le habló de Imam Baqir como el sabio de la época y que seguro él tendría respuesta a su pregunta. Entonces Abdullah y sus amigos se dirigieron a Medina y pidieron entrevistarse con el Imam.
Una vez avisado el Imam de la llegada de Abdullah y sus amigos a y su propósito, invitó a los Ansar y Muhayir compañeros del Profeta y que estaban aun con vida. Una vez todos reunidos dijo:
- El agradecimiento es sólo para el Dios que creó el tiempo y el espacio y todo lo existente y las alabanzas son sólo para el Dios que no siente sueño ni duerme y es dueño de todo lo que hay en el cielo y la tierra… Testifico que no hay divinidad sino Dios y que Muhammad es su siervo y su enviado y doy gracias a Dios que nos consideró merecedores de la profecía y nos otorgó el Imamato sobre la tierra. Ahora -continuó diciendo el Imam- cada uno de ustedes diga en voz alta las virtudes de Ali ibn Abi Talib.
Uno por uno, los presentes recordaron las cualidades de Ali hasta que se tocó el tema de “Jaibar", entonces dijeron “El Mensajero de Dios (BP) en la batalla contra los judíos de Jaibar dijo: “Mañana entregaré la bandera en manos del hombre que quiere a Allah y a su Enviado y Allah y su Enviado ta mbién le aman, es un guerrero que nunca huye de la batalla y mañana no regresará del campo de batalla hasta que Dios le entregue en sus manos la conquista de la fortaleza de los judíos.". Y al día siguiente entregó la bandera al Emir de los Creyentes, Alí, y este valeroso guerrero derrotó a los judíos.”
- ¿Qué dices acerca de esta narración? -preguntó el Imam Baqir a Abdullah ibn Nafi.
- Es cierta, pero Ali después se volvió incrédulo y mató a los Jawary injustamente.
- ¿Es que Dios Todopoderoso sabía que Ali mataría a los Jawaray? Si dices que Dios no sabía entonces eres un incrédulo. Dime, ¿Dios amaba a Ali porque obedecía sus órdenes o porque no las obedecía y pecaba?
- Porque obedecía sus órdenes. (O sea; si en el futuro hubiese sido pecador Dios el Sapiente lo hubiese sabido de antemano y nunca entonces le hubiese amado, pues es claro que matar a los Juwaray fue una orden del Todopoderoso).
- Levántate que no tienes respuesta que dar. -le ordenó el Imam.
Abdullah se levantó y pronunció la siguiente aleya. “…hasta que, en la alborada, pueda distinguirse un hilo blanco de uno negro…” (o sea; que la verdad siempre se muestra clara como un amanecer) y continuó “… pero Allah sabe bien a quién confiar su mensaje…"” (sura, 6:124)