Infalibilidad Fátima (P)

Según la escuela Shia, Fátima (P) es una de las personas que de acuerdo con la aleya de Tathir, poseen la calidad de infalibilidad. Según esta aleya, la familia del Profeta (Ahlul-Bait) entre ellos, Fátima (P), están inmunes a cualquier falta, pecado o impureza. Se ha narrado que durante la confiscación de Fadak, el Imam Alí (P) defendió a su esposa refiriéndose a su infalibilidad. [Tabarsi, al-Ihtiyay, 1386 H, tomo 1, página 215, Suyuti, 1404 H, tomo 5, página 198]
virtudes de la honorable señora Fátima (P)

En las fuentes shiítas y sunitas se han mencionado muchos hadices acerca de las virtudes de la honorable señora Fátima (P) que demuestran su gran posición ante Dios. A continuación se menciona una selección de los más importantes:
Dijo el Profeta Muhammad (PBD): “Fátima (P) es la dama de las mujeres del Paraíso”. [Bujari, Sahih al-Bujarim tomo 3, pág. 1374]
Alusi, uno de los grandes Exégetas Sunitas escribe acerca de la honorable señora Fátima (P): “Fátima al-Batul es la más virtuosa mujer desde el inicio de la creación hasta el fin del mundo. Fue parte del alma del Profeta Muhammad (PBD) y era más virtuosa que la Santa María, y no es comparable con ninguna otra persona.” [Alusi, Ruh al-Ma’ani, tomo 2, pág. 150, Comentario de las aleyas 38-47 de la Sura Ale ‘Imran]
Cada vez que el Profeta Muhammad (PBD) decidía hacer un viaje, se despedía de su hija Fátima (P) y se quedaba con ella hasta el último momento, y tan pronto como regresaba de sus viajes visitaba a Fátima (P) antes de visitar a otras personas.
Se ha narrado un hadiz del Profeta Muhammad (PBD) donde dijo a su hija Fátima (P): “Ciertamente, Dios se enoja con tu enojo y se complace con tu complacencia.”
Zayd Ibn Arqam, uno de los compañeros del Profeta Muhammad (PBD) narra: “Escuché al Mensajero de Dios (BPD) decirle a Alí, Fátima, Hasan y Husain (P): “Yo tomo como enemigo a aquellos que tienen enemistad con ustedes y tomo como amigo a aquellos que tienen amistad con ustedes.” [Tirmizi, Sunan Tirmizi, tomo 5, pág. 699]
Aisha, una de las esposas del Profeta (PBD) narra: “No vi a nadie más parecida al Profeta Muhammad que Fátima (P) en cuanto a su manera de hablar. Cada vez que ella iba ante su padre, el Profeta (PBD) le daba la bienvenida en persona y se levantaba de su asiento en señal de respeto. Él (PBD) tomaba la mano de Fátima (P) y la besaba, y luego, le ofrecía sentarse en su propio asiento.”
Lugar de entierro

Como Fátima fue enterrada por la noche, su lugar de entierro quedó oculto para la gente, y hasta ahora, nadie sabe el lugar exacto de su entierro. Sin embargo, se dice que su lugar de entierro debe estar en uno de los siguientes sitios:
Su casa,[Mufid, al-Ijtisas, 1414 H, página 185; Saduq, Man la Yahzuruhul Faqih, 1404 H, tomo 2, página 572]
Masyid al-Nabi, en algún sitio entre la tumba del Profeta (PBD) y su púlpito.[ Tabari, Dala’il al-Imama, 1413, página 136, Ibn Shahr Ashub, Manaqib, 1376 H, tomo 3, página 189]
El cementerio de Baqi’ cerca de la tumba de los Imames (P).[Saduq, Man la Yahzuruhul Faqih, 1404 H, tomo 2, página 572]
No pidas nada a nadie

El Imam Sadeq (P) dijo:Un grupo de Ansar se acercó al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él y su familia) lo saludaron y dijeron:
_Oh Mensajero de Allah ¿podría ayudarnos a conseguir algo?
El Profeta del Islam dijo: Díganme
_¡Es una necesidad muy importante!
_¿Qué es?
_¡Queremos que nos garantice el paraíso con Dios!
El Santo Profeta (PBD) bajó la cabeza y, después de un tiempo, la levantó y dijo:
“¡Les garantizaré el paraíso con la condición de que no pidan nada a nadie
إِنَّا لِلَّهِ وَإِنَّا إِلَيْهِ رَاجِعُونَ

Del Imam Ali(P)
Imam Ali (P) escuchó a alguien repitiendo el pasaje del Corán que dice:
إِنَّا لِلَّهِ وَإِنَّا إِلَيْهِ رَاجِعُونَ
«Inna lillahi wa inna ilayli rayiun» (A Dios pertenecemos y hacia Él es nuestro regreso)
Entonces, ‘Ali (P) dijo:
“Cuan cierto es Al decir que pertenecemos a Dios, indica que lo aceptamos como nuestro Maestro Superior, Dueño y Señor. Y cuando decimos que regresamos a Él, indicamos que aceptamos ser mortales.”
Dicho 103 del Nahyul Balagha