La demolición de los Santuarios en Baqi’, un plan para borrar la historia del Islam
Es obvio; que la vida de cada civilización está al tanto de los diferentes factores culturales, históricos y religiosos. La región de Hiyaz; y en especial las ciudades de La Meca y Medina contienen una gran parte de los más valiosos patrimonios culturales e históricos de la civilización islámica, pero lamentablemente, esta tierra llegó a ser controlada por un grupo de árabes retratados y extremistas, quienes destruyeron los más valiosos tesoros históricos del Islam, con excusas y pretextos irrazonables.
Uno de los más importantes ejemplos de estos patrimonios históricos fue el Cementerio de Baqi’, un cementerio que contiene una gran parte de la historia del Islam como si fuera un libro acerca de los tempranos tiempos islámicos.
Lamentablemente, la mayoría de los monumentos que se remontaban a los tiempos del Profeta del Islam (PBD) fueron demolidos por los wahabitas. Ellos no solo demolieron las tumbas y los Santuarios de los Imames infalibles (P) en Baqi’; sino que ta mbién destruyeron las obras y los patrimonios históricos de otras personalidades musulmanes en otras partes de La Meca y Medina. . Este crimen fue de verdad una gran pérdida para todo el mundo musulmán; ya que cada uno de estos monumentos históricos podían llevar al visitante a los fondos de la historia del Islam.
En el mundo de hoy, donde cada pueblo y comunidad invierte mucho dinero para proteger y preservar los patrimonios culturales e históricos de su civilización e implementa severos castigos para aquellos que dañan estos monumentos, los ignorantes wahabitas destruyeron fácilmente los más importantes monumentos de la civilización islámica y privaron a todos los musulmanes de estos valiosos tesoros. De hecho, la demolición de Baqi’ fue una gran pérdida para la Comunidad Islámica que no se puede compensar por nada. Estos monumentos fueron en verdad cadenas de conexión que vinculaban las nuevas generaciones de los musulmanes con las primeras generaciones de los tiempos más remotos del Islam.
La Justicia económica y bienestar público en el gobierno del Imam Mahdi (P)
Ciertamente, la pobreza y los problemas económicos no solo causan daños a la dignidad humana, sino que es probable que los lleven bajo el dominio de los colonialistas y arrogantes.
En el gobierno del Imam Mahdi (P), el Imam (P) distribuye la riqueza del mundo de manera justa, por lo que no se encontrará ningún necesitado en todo el mundo. Le otorga a todos sus derechos respectivos y no dejará ninguna ruina en la tierra.
En una narración del Profeta (PBD), la paz sea con él y su familia, leemos: “La tierra expone sus tesoros al Imam Mahdi (P) y el Imam (P) distribuye abundantes riquezas entre la gente”.
Y en otra narración del Profeta (PBD), leemos: “En los tiempos del Imam Mahdi (P), mi comunidad goza de tal riqueza que nunca había tenido, El cielo lloverá sobre ellos, y no habrá ninguna planta a menos que la tierra la haga brotar.”
Por supuesto, junto con este objetivo, debe tenerse en cuenta que la prosperidad y la comodidad son deseables en la medida en que no causen descuido hacia Dios. En el Sagrado Corán leemos: “Si Dios les hubiera dado a Sus siervos un sustento sin límites, se habrían extralimitado en la Tierra; pero les concede en la justa medida . Él lo sabe todo y lo ve todo. ” Esto indica que la expansión del sustento de manera que cause negligencia y rebelión dará lugar al extravío del ser humano.
La justicia y equidad en el gobierno del Imam Mahdi (P)
Leemos en un hadiz del Imam Sadiq (P): “Cuando se levanta el Qa’im (Mahdi) establece un gobierno basado en la justicia. La crueldad y la opresión serán abolidas en su tiempo. Las carreteras estarán seguras a la luz de su existencia. La tierra extrae y expone sus bendiciones y cualquier persona recibe su derecho merecido”.
La justicia es un principio fundamental en cualquier asunto, es un principio que gobierna todo el universo, y cualquier desviación de este principio tendrá consecuencias peligrosas.
La justicia es la regla del universo, y el mundo de la creación gira alrededor del eje de la justicia. Se ha narrado por el Profeta del Islam (la paz sea con él y su familia) que dijo: “Se ha establecido el equilibrio en los cielos y la tierra sobre la base de la justicia”. De hecho, el término justicia en esta narración se refiere al orden preciso que Dios ha establecido en el mundo de la creación. El hecho de que en este mundo, los planetas, las estrellas y cualquier átomo de las moléculas tienen un equilibrio en sus movimientos y siguen su propio orden es una manifestación de la justicia, en el universo.
Por lo tanto, la justicia, es la meta más importante de las sociedades humanas, pero pocos en la historia han podido ejecutarla, excepto los profetas (P) y los Imames (P) que siempre se han interpuesto en el camino para lograr la justicia en la sociedad humana, aunque siempre han enfrentado obstáculos.
La implementación de la justicia es tan importante que puede describirse como uno de los objetivos principales de los profetas. Ta mbién es digno de mención que la implementación de la justicia verdadera no será posible sino a través de los Profetas e Imames (P) y sus consejos y enseñanzas, y este hecho no tendrá lugar en todos los aspectos hasta el establecimiento del gobierno mundial del Imam Mahdi (P).
De esta manera, cuando la crueldad de la tierra se ha extendido y la humanidad se ha visto afectada por la discriminación y la corrupción y los abrumadores problemas de los seres humanos, todos se dan cuenta que sin la orientación divina no pueden confiar únicamente en sus propios poderes y sus legislaciones para erradicar la opresión e implementar la justicia social y la justicia económica en todo el mundo. En este momento, todos llegan a la completa disposición intelectual para aceptar el plan de un líder divino para curar las enfermedades de la humanidad, este paciente cansado, con sus recetas celestiales.
De hecho, una de las filosofías de prolongar la ausencia del Imam Mahdi (P) yace en el hecho de que toda la humanidad esté lista a aceptar esta regla y todos los individuos se preparen para tal gobierno justo. Esto requiere un tiempo considerable para pasar, y el mundo para ir hacia la disposición espiritual e intelectual para aceptar un gobierno universal basado en el principio de la justicia debe llegar a la conclusión que este nadie podría establecer tal gobierno, a excepción de los Profetas (P) y los Imames (P).
Por lo tanto, en la época previa a la revolución mundial del Prometido Imam Mahdi (P), el Imam (P) tiene la misión de alzar la bandera de la justicia verdadera después de que todo el mundo se da cuenta de su incapacidad para reformar el mundo y garantizar la prosperidad de los seres humanos.
La gran revolución del Imam Mahdi (P) liberará el mundo de discriminación de clases y clasificaciones divisivas económicas; guerras, derramamiento de sangre, violación, el colonialismo y la superioridad de los ricos sobre los pobres.
Significado del arrepentimiento desde el punto de vista del Imam Sayyad (P)
El arrepentimiento es en verdad una de las oportunidades que Dios Le otorga a Sus siervos para volver y compensar sus faltas. El Imam Sayyad (P) dice en la letanía de los arrepentidos (Munayat al-Ta’ibin): “Oh Dios! Eres Tú el que abre la puerta del arrepentimiento frente a la gente. Eres Tú quien dijo: ¡Oh, creyentes! Volveos a Dios con un arrepentimiento sincero”.
Los Eruditos de la Ética Islámica consideran el arrepentimiento como el primer paso para purificar el alma. Incluso, algunos de los Sabios de la Jurisprudencia Islámica sostienen que es obligatorio arrepentirse inmediatamente después de cometer un pecado, y luego de ello, es necesario tratar de compensarlo de la mejor manera posible.
En otra parte de la letanía de los arrepentidos, el Imam Sayyad (P) invoca a Dios con las siguientes palabras: “Oh Dios, mis faltas me han cubierto con una vestimenta de humillación, y mis pecados han tomado la vida de mi alma. Oh Dios, vivifica mi alma con el arrepentimiento”.
Según esta súplica, el alma del ser humano puede morir por los pecados; hasta tal punto que el hombre alcanza una vida material sin gozar de ningún aspecto espiritual. Es por lo tanto; que algunas personas no escuchan ningún consejo, ya que el consejo no puede influenciar en las almas muertas. Sin embargo, según las palabras del Imam (P) el arrepentimiento es el remedio de este problema. Es decir; el hombre puede vivificar su alma mediante el arrepentimiento, y así puede volver a Dios y empezar de nuevo.
El arrepentimiento verdadero significa volver hacia Dios tratando de compensar los pecados cometidos sin tener intención de repetirlos. Dios, por Su misericordia acepta el arrepentimiento de aquellos que se arrepienten verdaderamente y les recomienda que no desesperen de Su misericordia. Dios siempre nos da oportunidades para volver y nos ha abierto muchas puertas hacia la prosperidad. ¿Por qué nosotros no pasamos por estas puertas y no volvemos hacia Él? ¿Por qué huimos de Dios mientras que Él es el Perdonador y acepta nuestro arrepentimiento?
Hay un famoso poema persa que dice: “Si has roto tu arrepentimiento más de cien veces, vuelve y no desesperes. Si has sido pagano, incrédulo e idólatra, vuelve y no desesperes. En el Reino de Dios no cabe ninguna desesperanza”.
Vale la pena mencionar, que algunas personas cuando rompen su arrepentimiento, desesperan por la misericordia de Dios y suponen que Él más nunca las vas a perdonar. Esa es una idea pesimista y errónea acerca de Dios. Si el hombre rompe su arrepentimiento y repite algún pecado, debe volver otra vez y no debe perder su esperanza en la misericordia de Dios; ya que es posible que tal vez, después de varios arrepentimientos, pueda abandonar este pecado para siempre.
Un vistazo a las valiosas obras del Imam Sayyad (P)
Uno de los preciosos legados que el Imam Sayyad (P) dejó para nosotros, fue una serie de letanías conocidas como Munayat Jams ‘Ashar (las quince letanías). Así; como su obra más destacada, el libro de Sahifa Sayyadiya que contiene súplicas y letanías trasmitidas por el Imam Sayyad (P). Este libro contiene 54 súplicas y aunque se presentan en forma de súplicas, contienen una gran parte de las enseñanzas islámicas, tales como: la teología, la ideología, la antropología, el mundo invisible, los ángeles, las misiones de los Profetas (P), la posición del Profeta Muhammad (PBD) y Ahlul-Bait (P), el Imamato, las virtudes morales y los vicios, las festividades islámicas, las cuestiones sociales y económicas, los relatos históricos, las bendiciones de Dios y los protocolos más recomendables relacionados con la súplica, sobre la recitación coránica, sobre la oración, sobre la adoración, entre otros que han sido mencionados dentro del marco de las súplicas. Algunos Eruditos Musulmanes creen que el Sahifa Sayyadiya es el mayor tesoro de conocimientos divinos después del Corán y el Nahyul Balaga.
Una de las súplicas más famosas del Sahifa Sayyadiya es la súplica de Makarim al-Ajlaq, en donde rogamos a Dios que nos otorgue las virtudes morales, y nos aleje de los vicios y los defectos. En esta súplica, el Imam Sayyad (P) menciona una serie de defectos y le aconseja a los creyentes que se alejen de ellos; y en otra parte, menciona una serie de nobles cualidades morales y alienta a los creyentes que sigan sus consejos para ganar estas cualidades. Esta súplica es la vigésima súplica del Sahifa Sayyadiya. Se puede afirmar que esta súplica es una verdadera lección para enseñar el estilo de vida islámico a los individuos y a la sociedad.
Otra súplica que se recomienda a los buscadores de la perfección y la auto-purificación es la letanía de los arrepentidos (Munayat al-Ta’ibin) que se encuentra entre las quince letanías del Imam Sayyad (P). Además de ello, el Imam Sayyad (P) ha trasmitido una serie de súplicas dedicadas a los días de la semana. Estas súplicas, a pesar de que son cortas, contienen profundos contenidos y enseñanzas para formar el estilo de nuestra vida y alcanzar la prosperidad eterna.
Ta mbién, encontramos entre las obras del Imam Sayyad (P) el libro de Risala al-Huquq (Tratado sobre los Derechos) un libro muy particular. Este tratado contiene más de 50 derechos de cualquier individuo hacia los demás, y es en realidad un tratado de conductas morales, tanto en la vida personal, como en la social. Los derechos explicados en este tratado abordan diversas relaciones sociales de cualquier individuo; al igual que los deberes en relación a los padres, cónyuge, hijos, vecinos, maestros, estudiantes, creyentes, el Imam de la Oración Colectiva, el Gobierno, etc.